¿Se puede aprender a comunicar con poder? ¿Podemos llegar a ser personas carismáticas? Carmen García Ribas, periodista y profesora de comunicación de la Escuela Superior de Comercio Internacional de Barcelona responde a éstas y a otras preguntas en su libro Tengo miedo (3).Este libro es una pequeña joya que nos proporciona herramientas para identificar y gestionar el gran enemigo de la comunicación: el miedo. Los buenos comunicadores son personas carismáticas que comunican desde su zona de confort.
El primer requisito para superar nuestros miedos es reconocerlos, identificarlos y nombrarlos; una vez identificados sólo tenemos que aprender a gestionarlos. A través de ejemplos prácticos que utiliza en sus clases de comunicación, Carmen García Ribas analiza los cuatro principales elementos de la comunicación —gestión emocional, actitud, estructura del discurso y léxico— y nos ofrece unos consejos muy valiosos para comunicar con poder. Aquí tienes el más simple y, a la vez, el más valioso: Para comunicar sin miedo, RESPIRA Y SONRÍE.

Este libro es una invitación a buscar en los valores y en la cultura del Mediterráneo un nuevo modelo de management. Una nueva forma de dirigir las empresas y las organizaciones, otra manera de comunicar y de comunicarnos, para con todo ello conseguir la mayor calidad de vida, sin perder de vista la necesaria rentabilidad empresarial.

Maripili es una mujer de cualquier edad que quiere agradar a todo el mundo, que lucha para ser buena en cada uno de los papeles que le ha tocado ejercer durante su vida, aunque esto implique un desgaste extremo tanto físico como psíquico, y que se desmorona cuando recibe un mensaje de rechazo o de censura. El objetivo de esta obra es identificar el síndrome de Maripili para vencer las actitudes de autosabotaje. Todos somos usuarios emocionales y nadie nos enseña a serlo. La comunicación es la herramienta. Para conducir nuestras emociones no necesitamos un especialista porque no hablo de emociones patológicas, sino de comunicación. Cuando comunicas con miedo te conviertes en un ser sumiso, cuando lo haces sin miedo, seduces.

Las mujeres y los hombres somos dos culturas diferentes. La identidad cultural supone una manera de ver el mundo, una manera de interpretar la realidad y también unos miedos incorporados a esa percepción. Las mujeres que aprenden los modelos de liderazgo conocidos aprenden formas que no le son propias. Y es entonces cuando las mujeres comunican desde la impostura.
Miedo a ser plantea la búsqueda del auténtico liderazgo femenino, un liderazgo para todas las mujeres, no para unas cuantas que están destinadas a ocupar cargos en la empresa o en los gobiernos. Es el liderazgo que aparece cuando identificas el miedo a no responder a los esteriotipos y te das permiso a ser como eres, cuando pierdes el miedo a ser.